Máquinas de running

A todo runner lo que más le gusta es salir a quemar zapatillas por el asfalto o la montaña, pero para los dias de tormenta o los momentos en los que no se dispone del tiempo necesario para los desplazamientos os hemos seleccionado una variedad de máquinas para no dejar de practicar deporte en estos días.

Desde una cinta de correr, pasando por la típica bici estática, las elipticas y las máquinas de steps.

 

 

 

Falsos Mitos sobre Correr en Cinta

Existen muchos mitos en torno al running indoor. Obviamente, correr en la calle no es lo mismo que correr en la cinta de un gimnasio o de tu casa, pero si sabes cómo entrenar no tiene porqué ser una mala práctica. Vamos a desmontar unos cuantos mitos.

Correr en Cinta Supone Más Esfuerzo. Mito.

El hecho de facilitar el desplazamiento del pie hacia atrás por el mismo deslizamiento de la cinta de correr supone un menor esfuerzo muscular para impulsar el cuerpo hacia adelante.

Correr en Cinta Destroza las Articulaciones. Mito.

Aunque dependerá de la amortiguación de la superficie de la cinta concreta que estemos utilizando, si bien el impacto sobre ella hace que en general sea más agresiva que otras superficies como la hierba o la tierra, sigue siendo menos agresiva en la mayoría de los casos que el asfalto, por lo que en absoluto podemos decir que correr en cinta sea sinónimo de que vayamos a sufrir una lesión.

Correr en cinta y al aire libre es lo mismo. Mito

Correr en cinta no es lo mismo que correr al aire libre ni tampoco es recomendable que correr en cinta se convierta en un sustitutivo del running outdoor. Entrenar sobre la cinta es ideal solo como complemento de nuestros entrenamientos, cuando no podemos salir a correr, ya sea por falta de tiempo, condiciones meteorológicas u otros motivos.

Correr en cinta es el único método efectivo para adelgazar. Mito

Utilizar la cinta puede ser un buen ejercicio para complementar tu programa de adelgazamiento, siempre que lo hagas invirtiendo un tiempo y una intensidad lo bastante altos como para quemar más calorías de las que ingieres.